miércoles, 7 de septiembre de 2011


11 Septiembre 2011



Diez años desde el 11-S. Ya. Diez años de 11-S. Todavía. No quiere esto decir que la nube de ceniza que oscureció la línea del horizonte aquel día aciago siga cubriéndonos con su manto asfixiante, hasta el punto de no dejarnos ver más allá. Hay vida y libertad tras el 11-S. Hemos sobrevivido al 11-S. He aquí el acontecimiento. Porque iban a por más. Iban a por todas. Hemos resistido y resistiremos.

Muchas cosas han pasado desde entonces. No todas malas. Las acciones militares aliadas desarrolladas en Irak y Afganistán, las políticas contraterroristas aplicadas por las democracias más relevantes del mundo, han logrado frenar el avance del terror, merced a actuaciones tanto quirúrgicas como preventivas. Algunas muy destacables y resolutivas. Acaso la más notable haya sido la localización y muerte, finalmente, del primer y máximo responsable, aunque no el único, de la masacre: Osama bin Laden.

Como una nube no hace verano, ocurre, sencillamente, que los hombres libres en las sociedades no olvidamos. Ni olvidaremos nunca aquella villanía. «We will never forget», continúa simbolizando la llamada de piedad y justicia de las víctimas, los muertos y los vivos, la cual no debe ser desatendida ni ignorada. Jamás. 

Por la misma razón, nunca olvidaremos tampoco el Holocausto ni la causa del pueblo judío y de Israel, que no es otra que poder vivir en libertad, con seguridad y dignidad. Estas sí son causas. No como otras, que son excusas causadas.



El texto completo de mi artículo homenaje a las víctimas del 11-S, está en «10 años desde el 11-S»El Catoblepas, nº, 115, septiembre, 2011, pág. 7

2 comentarios:

  1. Volviendo al tema de estos dias, quedan muchos secretos por resolver. No digo yo las teorias conspiratorias, pero todavía estoy buscando un trozo de avion por el Pentagono.

    ResponderEliminar
  2. Ciertamente, Lorenzo, que hay asuntos relacionados con el 11-S todavía por resolver, pero no sé si denominarlos "secretos" (¿de Estado?). Sea como fuere, estos asuntos, de haberlos, no deberían distraernos del asunto central: los casi tres mil civiles muertos en el mayor atentado terrorista y la más grave amenaza a las naciones libres de los últimos tiempos.

    Saludos

    ResponderEliminar