lunes, 13 de abril de 2015

'DOS VECES BUENO' (2014). AFORISMOS Y APUNTAMIENTOS


Prólogo [es un detalle]

A buen entendedor…
Un prólogo podría titularse «espantamoscas»…

G. H. Licthtenberg, Aforismos, Cuaderno D [105]
AL LECTOR

El libro que tienes en las manos (brillando en la pantalla del ordenador o en cualquier otro dispositivo electrónico) es, no te quepa la menor duda, porque a la vista está, un librito. Esto es, un volumen breve, poco voluminoso, que cabe en el bolso o en el bolsillo, ligero y práctico, para el niño y la niña, ideal para leerse a ratos, por partes, a salto de mata, a buen paso, según le venga a uno en gana, que será cuando vaya a cuento. Un texto ilustrado. Cual libro de horas, puede ser visitado también en cualquier momento, sabedor el lector de que los contenidos variados que alberga (no digo «atesora») le van a entretener, mas no a distraer de otras tareas diarias: ora hojea esta página, ora ojea la venidera, a ver que tiene, a saber lo que le espera.

El tamaño del volumen es perfecto: pequeño, nada pesado. Óptimo para llevar durante un paseo, en un viaje; y no sigo por no adentrarme en los escabrosos dominios de la escatología.


Puedes adquirir el libro aquí.




miércoles, 1 de abril de 2015

HERMAN MELVILLE, EN TIERRA FIRME


«Durante nuestra conversación, el respetable exiliado de la civilización dio señales de una inteligencia nada común. Afirmó haber ocupado una cátedra de Filosofía moral en una universidad de su región, la cual evitó cuidadosamente nombrar. Se hallaba ahora contento con su vida tranquila y sosegada, lejos de los tumultos de la incesante ambición.»

Herman Melville, Viajar


miércoles, 11 de marzo de 2015

LA POLÍTICA ESPAÑOLA TRAS EL 11-M: OSCURA ANOMALÍA



El árbol de la vergüenza continúa impidiendo ver el bosque de los ausentes. Siguen denominando «Bosque del Recuerdo» al monumento próximo a la estación de Atocha en homenaje a las víctimas de los atentados terroristas en Madrid aquel 11 de marzo de 2004. ¿Es esto sarcasmo, rechifla o humor negro? 
 Por orden de la autoridad, poco después de la masacre, las víctimas del terrorismo en el conjunto del continente («Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo»; ¿y por qué no, mundial?), comparten una misma fecha de referencia para honrar a sus muertos. ¿No es esto democrático e igualitario? A este paso, en un futuro no lejano, tal vez las víctimas de aquel día funesto sólo recibirán público homenaje el Día de Difuntos.
Del mismo modo que un atentado terrorista no debe confundirse con un mero accidente, no todos los muertos pueden ser enterrados en una misma fosa común. Tras el 11-S, un clamor general se extendió desde el cráter de Manhattan a toda la nación americana: «Nunca olvidaremos». De la Zona Cero a la justa reparación. En ello siguen, a pesar de algunos. 
Aquí, en cambio, once años después del ataque frontal al corazón del país, el golpe de mano que propició el cambio brusco del Gobierno vigente (objetivo alcanzado), los políticos y gran parte del gentío ya están en otra cosa. Los profetas de la Ley de Memoria Histórica declaran que hay que olvidar, pasar página, mirar al futuro… 


Sin embargo, la verdad, todos saben. Y todos callan…
Tras el humo de las bombas, una bomba de humo, de distracción y ocultamiento, nubla el horizonte de la vida política en España, haciendo de ella, en su conjunto, una oscura anomalía.
España entre el olvido, el silencio y el puro humo.